No hace falta ser muy observador para percatarse del elevado número de locales comerciales con el cartel de "se vende" o "se alquila" que hay en nuestras ciudades.
Buena parte de estos locales echaron el cierre por la omnipresente "crisis" -al menos esa es la opinión generalizada-, y otros tantos nunca llegaron a tener actividad al haber sido alcanzados por los efectos de la "burbuja inmobiliaria".
Pese a este horizonte tan oscuro que nos plantean los medios y ese pesimismo generalizado que nos rodea, aún quedan emprendedores que han visto oportunidades de negocio en medio del caos y que se han decidido a poner en marcha sus proyectos.
Dentro de las innumerables trabas burocráticas que se encuentra el emprendedor en España para abrir un negocio (España es el número 133 de una lista de 183 países en función de los trámites necesarios para iniciar una actividad según el estudio "Doing Bussiness 2012", y el segundo más complejo de Europa según la OCDE) es la obtención de la "Licencia Municipal de Apertura".
Hasta la fecha había que presentar un proyecto realizado por un profesional competente (ingeniero, arquitecto, aparejador, etc.), abonar unas tasas municipales, realizar las obras y "esperar pacientemente" la respuesta de la administración. El plazo podía alargarse hasta el año y medio para obtener la licencia definitiva.
Lo habitual es que en medio de la espera algún técnico hiciese correcciones al proyecto o que cambiase la normativa Municipal, con lo que el plazo se alargaba más de lo debido y los inversores se encontraban con locales perfectamente acondicionados pero que no podían abrir al público al carecer del documento definitivo, o que se decidían a abrir de forma irregular para generar algún ingreso e ir amortizando la inversión con el riesgo de ser sancionados.
Hoy viernes el Consejo de Ministros tiene previsto aprobar una normativa que que sustituirá el actual sistema de licencias municipales para locales menores de 300m2 por otro de «autolicencia exprés» que persigue reducir los plazos de apertura de un establecimiento a tan sólo 15 días.
Se prevé que la nueva norma tenga forma de Real Decreto Ley, por lo que entraría en vigor de inmediato.
El Gobierno ha trabajado en esta decreto junto con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y las comunidades autónomas, por lo que se espera sea bien acogido.
Habrá que esperar a la aprobación definitiva del texto, pero a primera vista es una medida que apunta en la buena dirección, ya que desde todos los aspectos dinamizará el mercado al producirse una reacción en cadena:
- Los emprendedores obtendrán sus licencias y podrán abrir sus negocios rápidamente, generando puestos de trabajos directos.
- Los técnicos (ingenieros, arquitectos,...) tendrán más carga de trabajo.
- Las inmobiliarias moverán con mayor facilidad su stock de locales comerciales.
- Las empresas de construcción y reformas tendrán más carga de trabajo.
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Sólo faltaría obtener algo de financiación de forma sencilla...y se cerraría el círculo.
Sin duda más medidas como esta, que faciliten el camino a emprendedores e inversores serán de gran ayuda para cambiar el rumbo de la economía.





